jueves, 7 de junio de 2012
SIGUE EL ADOCTRINAMIENTO
lunes, 4 de junio de 2012
¿CULTURA? ASÍ NOS VA
Cuando a esto se le llama cultura y se publica así por un medio de comunicación (El Mundo) es señal de por qué estamos como estamos en todos los sentidos. ¿Crisis económica? ¿Cómo no va a haber una crisis económica cuando es el mismo hombre quien está en una profunda crisis? Si el hombre está en crisis, todo lo que hace el hombre entra en profunda crisis: la economía, la cultura, el arte en general, la familia, la sociedad. El ser humano es un ser esencialmente y principalmente ético. Cuando la ética se relativiza desaparece. Y sin ética el hombre está perdido y desorientado. Entonces, la crisis es inevitable.
sábado, 2 de junio de 2012
UN MENSAJERO EN LA NOCHE
Fuente: La Razón ( 11-2-2004)
«He asaltado a mano armada, he engañado, estafado, robado en casas privadas, almacenes y grandes fábricas. También he robado coches...». Por todos estos delitos, Albert Michael Wensbourgh fue condenado a 25 años en las peores prisiones de Inglaterra. Una vida marcada por la delincuencia, la droga, el alcohol, la violencia, la pornografía, los abusos sexuales que sufrió en su infancia y una familia rota en mil pedazos. Una vida de odio y sufrimiento. Sin embargo, en la madrugada del 1 de enero de 1997, Albert Wensbourgh experimentó una vivencia increíble pero auténtica, según demuestran los informes médicos que certifican que no sólo no mentía, sino que era inteligente, cuerdo y equilibrado. Una experiencia mística que le hizo volver sus ojos a Dios y convertirse en monje benedictino dedicado por entero a una misión santa.
Este relato, propio de cualquier película de ciencia ficción aunque totalmente real, es el que recoge el último libro de María Vallejo-Nágera, «Un mensajero en la noche», publicado recientemente por la editorial Belacqua. Una obra escalo- friante por su veracidad, capaz de remover la conciencia del lector más frío e insensible. El texto intercala el estilo literario de la novela con la agilidad de la entrevista, y destapa, poco a poco, los secretos de una vida apasionante.
El olor del Infierno
Violado repetidas veces en su juventud, Albert Wensbourgh pronto se convirtió en un asiduo del crimen y de la extorsión. Marihuana, crack, alcohol, pornografía... cualquier tipo de vicio era válido si con eso podía afrontar la crueldad de su vida. Las visitas a los juzgados se sucedían, aunque no con la misma frecuencia que los delitos. Un intento de robo con arma de fuego y rehenes incluidos fue la puntilla de su carrera criminal y el que movió a un juez inflexible e inmisericorde y, a todas luces, justo a condenarle a 25 años de prisión. De la sentencia sólo cumpliría 14, aunque en las cárceles más temidas de Inglaterra, encerrado junto a violadores, maníacos sexuales y asesinos, entre el «pestilente y familiar olor a cañería podrida y a heces mal recogidas, a esperma seco en las paredes y a alimañas putrefactas. El olor del infierno». Las prisiones de Durham, Everthorpe o la celda número ocho del ala C de Wakefield, una cárcel altamente peligrosa, fueron su hogar durante más de una década, y en ellas se granjeó el respeto de los presos, primero infligiendo miedo y después sirviéndoles de consuelo y consejero espiritual.
Tal y como señala el libro, la noche del 1 de enero de 1997 vivió una experiencia que cambiaría su vida de forma radical y sorprendente. Albert Michael Wensbourgh fue visitado por «un ángel real». No una confusión fruto de las drogas ni una enajenación mental. Así consta en todos los informes clínicos que voluntariamente solicitó y que acreditan una total lucidez y sinceridad. «Me di cuenta de que algo sobrenatural y fuera de mi entendimiento estaba produciéndose ante mis propios ojos. Me atemoricé terriblemente y recuerdo que, en mi miedo, me levanté de un brinco y corrí a acurrucarme en una esquina de mi celda, intentando protegerme la cabeza con ambas manos». Era una luz tan potente como para despertar a los presos de las celdas contiguas, entre las que se dibujaba la presencia física de una figura humana. Albert asegura haberlo visto con una total nitidez, y sus descripciones resultan abrumadoramente precisas, muy lejos de tópicos. Eso sí, «no tenía alas. Yo no las percibí. Pero sí muchos rayos de luz que parecían salir disparados de su espalda». Su vida cambió totalmente, y tras reconocerse a sí mismo la veracidad de tal experiencia, emprendió un camino de santidad desde su condición de presidiario hasta convertirse en monje benedictino del monasterio inglés María, Reina de la Paz. En septiembre del año 2001, cuando las torres gemelas de Nueva York eran aún un amasijo de hierros, muerte y confusión, María Vallejo-Nágera tuvo la posibilidad de entrevistar a Albert y recoger sus conversaciones para escribir un artículo en el rotativo británico «Sunday Express».
Un místico de carne y hueso
En septiembre de 2003, Vallejo-Nágera publicó el relato completo en este libro lleno de sorpresas, un texto que ya va por la quinta edición. Su testimonio es un signo de esperanza para quienes lo creen todo perdido y supone un motivo de reflexión para los partidarios de la pena de muerte. Podrá convencer o no la veracidad de esta «aparición», pero es indudable que el enorme sentido religioso de sus páginas gira en torno a un hombre que se acostó siendo un criminal y amaneció convertido en místico.
Después de muchas gestiones, problemas de publicación y cambios de editorial, María Vallejo-Nágera ha sacado a la luz el apasionante relato de un místico de hoy en día. Sin embargo, los escépticos encuentran un problema en el ejemplo de conversión real que supone el caso de Albert Wensbourgh. Para muchos, la riqueza de este libro está en que, a pesar de que cambie ciertos nombres para preservar la intimidad de los monjes, a diferencia de otros como «El Codigo da Vinci» o «Caballo de Troya», presenta una imagen de Dios basada en un hecho real, apoyada en una vida coherente y avalada por documentos científicos. La polémica está servida.
«ME FIÉ DE ÉL PORQUE ORABA»
Ante un testimonio como el que narra, la duda surge inevitablemente: ¿Es realmente cierto lo que contó Albert? La sombra de una alucinación o de una locura transitoria planea sobre cada página del libro, sin embargo, María Vallejo-Nágera, la autora del libro, que convivió con él durante casi un año, lo tiene muy claro: «Estudié todos los exámenes clínicos que él había solicitado de forma voluntaria. Albert temió haberse vuelto loco, pero absolutamente todos acreditan su cordura y su sinceridad. Además, el abad del monasterio, un hombre muy culto que hablaba 5 idiomas, era también psiquiatra. Al principio sentí incredulidad, incluso miedo, pero luego fue surgiendo una amistad muy fuerte. Me fie de él porque vi que oraba. Era un ser bondadoso, que trabajaba para la gente más pobre. Él se preocupó mucho de que su historia se conociese entre los estratos más bajos de la sociedad, especialmente entre los presos», confirma.
Autor: Solidaridad.net- Fecha: 2004-02-11
miércoles, 23 de mayo de 2012
CONGRESO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS
sábado, 5 de mayo de 2012
MES DE MAYO
jueves, 8 de marzo de 2012
NO EXISTE EL DERECHO A MATAR: EXISTE EL DERECHO A VIVIR
jueves, 26 de enero de 2012
sábado, 17 de diciembre de 2011
UN PROYECTO MUY INTERESANTE

Vale la pena conocer este proyecto.
No te dejará indiferente y puede ser de mucha ayuda para todos tus amigos y conocidos.
https://www.infinitomasuno.org/
viernes, 2 de diciembre de 2011
PELÍCULA DEL CURA POLACO DE SOLIDARIDAD
jueves, 3 de noviembre de 2011
DEFENSA DE LA VIDA EN ARGENTINA
Manifestación a favor de la vida frente al Congreso
Movimientos sociales en defensa de los derechos de la mujer y el niño por nacer repudiaron este martes frente al Anexo de la Cámara de Diputados la reunión prevista por la Comisión de Legislación Penal.
La marcha convocó a algo más de 2.000 personas en la esquina de Rivadavia y Riobamba, donde se montó un escenario en el que se informaba sobre las novedades que ocurrían puertas adentro y se argumentaba en defensa de la vida del no nacido.
“Sin derechos no hay vida, y sin vida no hay derechos“; “Detengamos el genocidio del aborto“ fueron algunas de las frases lanzadas desde el escenario hacia el público, que se enterneció cuando se proyectó una ecografía en vivo de una mujer embarazada de 12 semanas, tiempo por el que se pretende despenalizar el aborto, que participaba de la marcha.
Ante tal expresión de júbilo por la vida, cientos de manifestantes abortistas comenzaron a insultar y escupir por sobre la valla de seguridad que separaba a ambos grupos.
Los diputados Cynthia Hotton, Alfredo Olmedo, Bernardo Biela y Julián Obiglio adhirieron a esa expresión pública en favor de la vida.
lunes, 31 de octubre de 2011
Ya somos 7.000 millones de habitantes
Resucitan a Darwin, Malthus y Ricardo, tres de nuestros peores ciudadanos, mezcla de tiranos, agoreros y muy, muy pelmas.
Resulta que en la tierra ha nacido el bebé 7.000 millones, de lo cual me congratulo, porque significa que no ha sido abortado. A día de hoy, el asunto tiene su enjundia. Todo el apabullante poder del NOM, que maneja el consenso mundial de la idiocia, ha aprovechado el nacimiento para explicarnos que esto va fatal, que no habrá alimentos para todos, que el cambio climático nos está dejando helados o sudorosos, lo mismo da, y, en pocas palabras, que se nos convoca para la miseria inminente y el cataclismo definitivo.
Naturalmente, la opción del NOM sigue siendo la misma de siempre: para acabar con la pobreza nada mejor que acabar con los pobres: aborto, contracepción y esterilización a todo pasto. Especialmente, como acabo de escuchar en RTVE(Canal 24 horas) en los países pobres, pues sus habitantes no hacen otra cosa que fornicar y parir.
Para los hombres NOM el asunto resulta especialmente peligroso, dado que, como todos los enemigos de la raza humana, ellos no pretenden que los ricos tengan menos hijos ya que, de hecho, el rico es comodón por naturaleza y apenas tiene descendencia. No, lo que ellos pretenden es que sean los pobres los que tengan menos hijos, porque, de otra forma, las hordas de harapientos invadirán el mundo rico, su mundo. Y claro, eso no puede ser. Una pizca de digno elitismo resulta imprescindible para mantener la higiene democrática... incluso la otra higiene, la de toda la vida.
Y es que los desheredados, ya se sabe, se ponen a procrear y no paran. Empiezan teniendo hijos y luego, encima, exigen alimentarlos. Un abuso.
Para sacar adelante su humanitario propósito, los ricos, y los no ricos tontainas que les aplauden bajo la bandera progresista, recurren a la fórmula habitual: la tierra se está degradando y así no hay forma. Los cristianos, o simplemente los humanos con sentido común, intentamos responder con un aluvión de cifras a otro aluvión de cifras. Craso error. Lo cierto es que el hombre no desertiza la naturaleza sino que la fertiliza. Toda zona abandonada por el ser humano acaba convertida en un desierto y quizás por la misma razón, toda ciudad moderna encierra el verde en granito. De hecho, las urbanizaciones de lujo, que tantos confunden con el progreso, los bosques han sido sustituidos por macetas y los árboles por bonsáis. Y es que los ricos confunden el progreso con la piedra muerta y no les agradan las cosas que crecen, especialmente el ser humano.
Miren ustedes, este planeta da para alimentar, no sólo a 7.000 millones de seres humanos, sino a 70.000 ó 700.000. Para ser más exactos: lo que permite que aumente el número de comensales invitados al banquete de la vida no es sólo el planeta, regalo del Creador, sino el ingenio humano, otra dádiva del Padre Eterno, que multiplica la productividad de la tierra.
Y lo que provoca hambre o carestía no es el aumento de población, sino el egoísmo del hombre, así como la diabólica ideología de los poderosos NOM que pretende, simplemente, una humanidad más pequeña, más manejable y más moldeable. Se creen dioses capaces de decidir quién debe vivir y quién debe morir. Pero no se apuren: lo hacen por la humanidad, es decir, por una porción de la humanidad: ellos mismos.
El poder del NOM nos amenaza con la elección entre aborto o suicidio. Personalmente me inclino por no abortar a nuestros hijos y animarles a ellos a que se suiciden. No creo que lo lamenten mucho, dado que, para estos señores, la vida entre una turbamulta de 7.000 millones es un asco. Supongo que no les preocupará demasiado perderla.
Eulogio López
sábado, 15 de octubre de 2011
PARA PENSAR
En 1954, Joanne Schieble, joven estudiante soltera, descubrió que estaba embarazada. Su padre no permitía que se casara con el padre del niño. Aunque hubiera podido abortar, era ilegal y peligroso. En cambio, dispuso darlo en adopción. Paul y Clara Jobs adoptaron el bebé y lo llamaron Steven.
No todos los niños tendrán una vida tan destacable como la de Steve Jobs. Pero con cada aborto tenemos poca idea de a quién estamos perdiendo con tanta tranquilidad.
martes, 11 de octubre de 2011
LEYENDAS NEGRAS DE LA IGLESIA
miércoles, 28 de septiembre de 2011
¿ALIANZA DE CIVILIZACIONES?
La verdad es que él nunca fue musulmán, sino cristiano, pero el tribunal de los ayatolás considera que como tiene ascendencia islámica, debe ser ejecutado por apóstata. Oiga, y en la Constitución iraní no figura la pena de muerte pero se aplica siguiendo las instrucciones de ese libertador llamado Jomeini.
Pero ésta es una injusticia más contra los cristianos de las que ocurren cada día en Paquistán, Afganistán, Indonesia, Irán y siga usted contando. No. Lo peor es el silencio del Occidente cristiano. Se imaginan lo que ocurriría -no, porque no va a ocurrir- que en un país cristiano se condenara a muerte a un musulmán por predicar el Corán en una ermita porque sus antepasados eran cristianos y, por tanto, él un apostata? ¿Se lo imaginan?
Pues bien, hasta el momento, ninguna cancillería occidental, ni Hillary Clinton, ni Catherine Ashton, tan preocupada por la primavera árabe tunecina, ni la PESC europea, ni Sarkozy, que también se entiende con los árabes, niCameron, que se da baños de multitudes en Trípoli, ni Obama, tan preocupado por la libertad religiosa en el mundo, dicen esta boca en mía en defensa deNadarkhani.
Naturalmente, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el de la Alianza de Civilizaciones, y su canciller, Trinidad Jiménez, encantada de acudir a cualquier foro internacional donde haya cámaras de televisión, no han abierto la boca para condenar este crimen contra la libertad religiosa.
La ola de cristofobia que se ha desatado en el mundo árabe, en el mundo chino y en el hindú (aquí sí hay que hablar de hinduismo, no de la India) constituye el mayor atentado contra la libertad y contra Occidente. Pero lo grave no son los ataques de Oriente sino el silencio doloso y cobarde Occidente. En el caso de España, no es algo más que cobardía, es la cristofobia rabiosa de nuestros muy cristianos -al menos en origen- dirigentes y el silencio de los medios informativos.
En Irán se atenta contra la libertad más que en Libia, con la diferencia de que Occidente bombardea a Gadafi y ni tan siquiera habla frente Irán.
Eulogio López




