viernes, 3 de mayo de 2013

My feelings



Mes de mayo, mes de María. ¿Sabes que hay millones de jóvenes que rezan el Rosario?

sábado, 30 de marzo de 2013

Una metáfora sugerente

El tenis es católico, el golf protestante
Al final, el pesimismo luterano siempre acaba apareciendo como opuesto a la esperanza católica, canalizada por el sacramento de la confesión.

 "En el tenis, cada juego, cada punto, permite una nueva oportunidad. Todo lo contrario que en el golf, donde arrastras un error en el primer hoyo hasta el final del recorrido".La justificación cosmética que plantea el protestantismo, en la que los pecados no se imputan, pero continúan ennegreciendo el alma, se parece al golfista que comete un doble bogey a las primeras de cambio, y sabe que, salvo milagro, perderá el Masters de Augusta. Por el contrario, la absolución del sacerdote católico limpia el alma auténtica y verdaderamente y permite un nuevo comienzo, como el tenista que, dos sets abajo, con 5-0 y 40-0, aún puede remontar el match ball y ganar el partido.

Leer artículo completo

domingo, 24 de marzo de 2013

Mártires argentinos del terrorismo revolucionario

Asesinados por su fe en los 70
Mártires argentinos del terrorismo: Carlos Alberto Sacheri, Jordán Bruno Genta, Raúl Alberto Amelong
En los años que precedieron al golpe de Estado, montoneros y revolucionarios se cebaron con los líderes y pensadores católicos.

Un episodio poco conocido fuera del país -e incluso silenciado en él- es el sistemático asesinato por parte de grupos terroristas de personalidades católicas de referencia que destacaban, precisamente en cuanto católicas, por su anticomunismo.De entre esas personas que murieron por su fe destacan tres nombres que se han recordado estos días, rescatándolas del olvido en el que cayeron por conveniencia política.

leer más...

viernes, 15 de marzo de 2013

HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO

riga
SANTA MISA CON LOS CARDENALES
HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Capilla Sixtina
Jueves 14 de marzo de 2013

En estas tres lecturas veo que hay algo en común: es el movimiento. En la primera lectura, el movimiento en el camino; en la segunda lectura, el movimiento en la edificación de la Iglesia; en la tercera, en el Evangelio, el movimiento en la confesión. Caminar, edificar, confesar.
Caminar. «Casa de Jacob, venid; caminemos a la luz del Señor» (Is 2,5). Ésta es la primera cosa que Dios ha dicho a Abrahán: Camina en mi presencia y sé irreprochable. Caminar: nuestra vida es un camino y cuando nos paramos, algo no funciona. Caminar siempre, en presencia del Señor, a la luz del Señor, intentando vivir con aquella honradez que Dios pedía a Abrahán, en su promesa.
Edificar. Edificar la Iglesia. Se habla de piedras: las piedras son consistentes; pero piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo. Edificar la Iglesia, la Esposa de Cristo, sobre la piedra angular que es el mismo Señor. He aquí otro movimiento de nuestra vida: edificar.
Tercero, confesar. Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG asistencial, pero no la Iglesia, Esposa del Señor. Cuando no se camina, se está parado. ¿Qué ocurre cuando no se edifica sobre piedras? Sucede lo que ocurre a los niños en la playa cuando construyen castillos de arena. Todo se viene abajo. No es consistente. Cuando no se confiesa a Jesucristo, me viene a la memoria la frase de Léon Bloy: «Quien no reza al Señor, reza al diablo». Cuando no se confiesa a Jesucristo, se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio.
Caminar, edificar, construir, confesar. Pero la cosa no es tan fácil, porque en el caminar, en el construir, en el confesar, a veces hay temblores, existen movimientos que no son precisamente movimientos del camino: son movimientos que nos hacen retroceder.
Este Evangelio prosigue con una situación especial. El mismo Pedro que ha confesado a Jesucristo, le dice: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Te sigo, pero no hablemos de cruz. Esto no tiene nada que ver. Te sigo de otra manera, sin la cruz. Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor.
Quisiera que todos, después de estos días de gracia, tengamos el valor, precisamente el valor, de caminar en presencia del Señor, con la cruz del Señor; de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor, derramada en la cruz; y de confesar la única gloria: Cristo crucificado. Y así la Iglesia avanzará.
Deseo que el Espíritu Santo, por la plegaria de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda a todos nosotros esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo crucificado. Que así sea. 

miércoles, 13 de marzo de 2013


El amor de los homosexuales y el matrimonio

Mucho me temo que con estas declaraciones el ministro de Justicia muestra desconocer qué es la justicia. El derecho no se ha establecido para reconocer afectos, entre los cuales está el amor, sino en la medida en que de ellos surgen relaciones jurídicas.



Menudo revuelo han causado las declaraciones de Alberto Ruiz-Gallardón sobre el matrimonio de los homosexuales.
Como se sabe, en respuesta a unas declaraciones del ministro Jorge Fernández, Gallardón afirmó que «allí donde haya amor está plenamente justificada la unión de dos personas», y que «los poderes públicos deben crear instrumentos adecuados para que esa voluntad de encuentro tenga sus efectos jurídicos y desarrollo en una sociedad avanzada y democrática como es la nuestra».
Mucho me temo que con estas declaraciones el ministro de Justicia muestra desconocer qué es la justicia. El derecho no se ha establecido para reconocer afectos, entre los cuales está el amor, sino en la medida en que de ellos surgen relaciones jurídicas. Pero los afectos en sí mismos no son realidades jurídicas.
Por eso nadie se debe extrañar de que el Código Civil, cuando habla de las relaciones entre padres o madres e hijos, se muestre frío y racional pareciendo incluso mezquino, porque se dedica casi enteramente a hablar de las pensiones de alimentos, la herencia y temas similares. Nadie que busque proclamaciones sobre el amor que se deben profesar los padres o las madres y los hijos acude al Código Civil.
O por poner otro ejemplo, a la amistad, siendo un afecto tan común en cualquier sociedad, no se le dedica ni un artículo en el Código Civil.
Tampoco al amor entre un hombre y una mujer le debe dedicar el derecho más atención que la que se corresponde a las relaciones de justicia que surgen de él. La diferencia con el afecto que se demuestran dos homosexuales (dejamos de lado el aspecto moral de la cuestión) es que del afecto de un hombre y una mujer surgen relaciones de justicia porque el amor de un hombre y una mujer está abierto potencialmente a la descendencia, mientras que del amor de dos hombres (o dos mujeres), por ley natural incuestionable, nunca vienen los hijos. Por ello en el amor entre un hombre y una mujer entra el derecho para reconocerlo, con ciertas condiciones. Mientras que en el afecto entre dos homosexuales no hay necesidad de reconocer nada: porque ¿qué efectos jurídicos puede tener que dos hombres se acuesten juntos? ¿Acaso de ahí surgen relaciones de justicia? Por lo tanto, para un jurista el amor de dos homosexuales es irrelevante.
No pocas veces se está tratando la cuestión del afecto entre los homosexuales como si fuera una especie de premio jurídico llamar matrimonio a su amor. Haciendo ello, se erosiona el sentido mismo del derecho: al jurista lo que le interesan son las relaciones de justicia. Quien quiera encontrar palabras para alabar el amor de dos personas, debe leer un libro de poesía, no una ley. Los parlamentos no hacen poesía: hacen leyes.
Pedro María Reyes Vizcaíno

domingo, 3 de marzo de 2013

Cuando la Democracia es dinamitada por la ideología de los radicales gays

Los jueces "amedrentados", ceden a la prevaricación




viernes, 22 de febrero de 2013

sábado, 12 de enero de 2013

NO A LA TORTURA



Seguro que los que defienden el aborto harán todo lo posible para que este video no se difunda. Si tuvieran tranquila la conciencia sería indiferente para ellos. 
Quienes defienden el aborto e incluso afirman que es un derecho de la salud reproductiva, deberían considerar este video como el de una operación o intervención quirúrgica más.

Algunos programas de TV como el inglés "Cuerpos embarazosos" que aparece en el canal XPLORA, muestra diversas operaciones con imágenes desagradables como extirpación de quilos de grasa acumulada en la barriga, o reducción de pechos en las mujeres, etc. 

Fuera de que para muchos son imágenes desagradables, sin embargo, entran dentro de lo que es una acción médica orientada a la salud de los pacientes. En estos casos sí se puede afirmar que es un derecho poder decidir una intervención  que busca sanar alguna anomalía o perjuicio.

Pero, si la "interrupción del embarazo" se trata en definitiva de una operación semejante, no habría mayor problema en poder acceder a las imágenes de esa intervención.

Después de ver este video, sabrá por qué el aborto no es una intervención quirúrgica ni una práctica médica, ni podrá ser jamás un derecho, sino que es algo inhumano, un crimen, una tortura, una crueldad y una locura. 

http://www.abortioninstruments.com/


sábado, 22 de diciembre de 2012


«HOMBRE Y MUJER LOS CREÓ»

Benedicto XVI a la Curia Romana: «En la lucha por la familia está en juego el hombre mismo»

Como todos los años por estas fechas, con gran alegría el Papa se encontró esta mañana con sus venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterado, miembros del Colegio de Cardenales, representantes de la Curia Romana y de la Gobernación, en este momento tradicional antes de la Santa Navidad. El Papa ha advertido que el plan de Dios al crear al ser humano como hombre y mujer está siendo cuestionado hoy por una sociedad empeñada en redefinir la naturaleza humana, especialmente en todo lo que tiene que ver con la constitución de la institución familiar. 3

jueves, 12 de julio de 2012

OTRA MADRE HERÓICA


Su vida corre casi paralela a la de Chiara Corbella -a quien ya muchos italianos conocen como la beata Chiara. Las dos son madres, a las dos les descubrieron un tumor maligno en la lengua durante su embarazo y las dos eligieron proteger a su hijo aunque ello supusiera retrasar el tratamiento que podía vencer a su enfermedad. Chiara -28 años- fue enterrada hace dos semanas. El funeral de la española Bárbara Castro García ha sido el sábado 7 de julio en Córdoba.

Apenas un día después de la muerte de su mujer, Ignacio Cabezas atiende sereno la llamada de Gaceta.es, y no porque la profesión de Bárbara Castro -periodista en la delegación de medios del obispado de Córdoba- le haya hecho ser comprensivo con la prensa, sino porque siente que la temprana muerte de Bárbara -31 años- ha sido en cierto sentido “para esto. Para dar testimonio”.
 
Leer más...

martes, 10 de julio de 2012

EL TESTIMONIO DE UNA MADRE


MA, 21 Jun. 12 / 05:32 am (ACI).- Una multitud se reunió el último sábado en la iglesia Santa Francisca Romana de esta capital en los funerales de Chiara Corbella, una joven de profunda fe católica que murió por retrasar un tratamiento contra el cáncer para proteger al bebé que esperaba.


A sus 28 años de edad Chiara tenía un feliz matrimonio con Enrico Petrillo. Juntos superaron el dolor de ver morir a dos hijos poco después del parto debido a graves malformaciones y compartieron su testimonio en diferentes eventos pro-vida. Para ellos los minutos que vivieron con sus hijos David y María fueron los más felices de su existencia.

En el 2010, Chiara resultó embarazada por tercer vez y según los médicos el niño estaba completamente sano. Sin embargo, a ella le diagnosticaron un agresivo cáncer de lengua y le propusieron someterse a un tratamiento que pondría en riesgo a su hijo.

Chiara decidió proteger al bebé y pospuso el tratamiento hasta el nacimiento de Francisco, el 30 de mayo de 2011.

El cáncer avanzó con fuerza, perdió la vista en un ojo y los médicos la desahuciaron en abril pasado. Chiara falleció el 13 de junio acompañada por sus seres más queridos y convencida de que partía al encuentro de sus hijos mayores.

"Voy al cielo para ocuparme de María y David, y tu quédate aquí con papá. Yo desde allí rezaré por vosotros", escribió Chiara en una carta dirigida a Francisco una semana antes de su muerte.

Leer más...